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La Estanflación



La estanflación es un término económico que se acuñó en 1965, en el Reino Unido, cuando coincidió un periodo de inflación con una economía cuyo crecimiento se estancó. Hoy en día, se aplica este término cuando el Producto Interior Bruto de un país se estanca o cae y además hay un crecimiento de los precios, o inflación, muy alto. Simplificando, hay estanflación cuando tenemos crisis económica y una gran subida de precios.


Es, probablemente, una de las peores situaciones económicas a las que un gobierno puede hacer frente. Para luchar contra la inflación, se suelen subir los tipos de interés; esa política afecta negativamente al Producto Interior Bruto del país, con lo cual la crisis económica se acentúa e, inevitablemente, sube el paro. En cambio, para hacer frente a la caída del Producto Interior Bruto, se suelen bajar tipos, pero eso provoca que la inflación suba, con lo cual los salarios pierden poder adquisitivo. Cualquiera de las dos soluciones es mala y muy impopular.


En estos momentos, tenemos la inflación en Europa en más del 6%. La meta que se fijan la mayoría de los bancos centrales es que la inflación no supere ese 2%. La economía crece, pero un 0,1% de crecimiento del PIB en la zona euro el primer trimestre de este año no anima al optimismo. Seguramente, el segundo trimestre continuaremos creciendo, sobretodo gracias a la caída de los precios de la energía y a que el sector servicios continúa fuerte. Pero si los pronósticos más pesimistas se cumplen, y entre la segunda mitad del año y el principio del año que viene hay recesión en Europa, y la inflación sigue alta, cosa que parece segura, tendremos estanflación en la Unión Europea.


De momento, Bruselas ha pedido a España una rebaja del gasto de unos 9.700 millones de euros. Esa rebaja, según Bruselas, debería realizarse retirando políticas como las ayudas gubernamentales para hacer frente a la subida de los precios de la energía - unos 8.000 millones de euros -. Si el gobierno español sigue las directrices europeas, implícitamente estará priorizando luchar contra la inflación, dejando la lucha contra la crisis económica en segundo plano. Es la política que se sigue en las economías occidentales, que siguen la estela marcada por la Reserva Federal de los EEUU. Por ahora, esa política está consiguiendo rebajar la inflación, aunque queda por ver los efectos que tendrá sobre la economía en el futuro; la mayoría de los analistas no son optimistas al respecto.


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