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Mínimos del mercado

Una de las preguntas que suelen hacerse a todo aquel que se dedica a estudiar la bolsa y los mercados de valores es la siguiente: ¿donde se encontrará el suelo de mercado en esta crisis?.

Para los que no estén familiarizados con la jerga bursátil, el "suelo de mercado" es el precio más bajo que tocará el mercado. Por "mercado" entiendan, por ejemplo, el S&P 500 (el índice que recoge la cotización de las 500 empresas más importantes que cotizan en las bolsas de los Estados Unidos de América), que suele considerarse el índice más importante del mundo. O el Euro Stoxx 50, que recoge la cotización de las 50 empresas con más capitalización de la zona euro.

No conozco a nadie que presuma de haber acertado un suelo de mercado en una crisis. Sí hay analistas, operadores, etc... que aciertan aproximadamente los precios. Pero es extremadamente difícil.

Estos son algunos de los factores más importantes que afectan la evolución de los índices:

1) Los resultados empresariales y, sobretodo, las expectativas de las empresas que forman el índice. Las bolsas tratan de anticiparse a la evolución futura de las acciones; si se considera que una empresa tiene buenas perspectivas de futuro sus acciones subirán como la espuma -por ejemplo, una empresa minera que extrae litio si en un futuro se va a necesitar mucho litio para baterías-.

2) Las circunstancias económicas globales, sean las mundiales o las del país donde opera mayoritariamente la empresa. Una economía global en recesión hará caer a todas las bolsas; una crisis económica en el país en que el país obtiene la mayoría de sus ingresos hará caer la cotización de las empresas que operen en el país.


Sin necesidad de entrar en detalles sobre la situación actual y las previsiones futuras, en estos momentos la economía más importante del mundo -los Estados Unidos de América- están en recesión y tienen una alta inflación. Obviamente, ambos factores perjudican a los mercados. El resto de economías mundiales tienen sus propios problemas.

Los mercados ya tienen "descontado" -esto es, ya han tenido en cuenta en su cotización- la alta inflación actual y la recesión que sufrimos. El problema es que los mercados aún no reflejan en su cotización posibilidades que, a día de hoy, son probables, pero no que no se dan por sentado:

1- Se asume que el año que viene va a haber una recesión que afectará a la mayor parte de las economías mundiales (o, cuanto menos, que el crecimiento de las economías mundiales disminuirá notablemente). En lo que no hay consenso es en la gravedad de esa recesión.

2- Se asume que la inflación ya ha tocado techo, esto es, que no va alcanzar a finales del año que viene niveles superiores a los de este año. Por tanto, se considera que los tipos de interés no van a subir más allá de lo anunciado.

3- Nadie considera posible algún tipo de "guerra económica" en estas circunstancias. Por ejemplo, han coincidido en el tiempo dos intervenciones de los gobiernos chino y japonés para hacer caer la cotización del dólar y que sus monedas se aprecien. Pero nadie se plantea intervenciones coordinadas de muchos bancos centrales vendiendo bonos americanos con el objetivo no sólo de hacer caer la cotización del dólar, sino además de perjudicar gravemente la economía de los Estados Unidos -recuerden que una venta masiva de bonos británicos hizo descarrilar el gobierno de Liz Truss, así que no estamos hablando de un tema menor-.

4.- No se producen "cisnes negros" de gran gravedad. Un "cisne negro" es una noticia inesperada que hunde a los mercados; por ejemplo, el uso de armas de destrucción masiva en Ucrania.


Aunque repito que acertar con el suelo de mercado es misión imposible, vamos a intentarlo según las circunstancias económicas que se produzcan. Y, por supuesto, indicando por cual apostamos, cosa que es una temeridad absoluta -es casi seguro, por no decir seguro, que nos equivocaremos-. No es una guía, ni siquiera una orientación; es nuestra opinión teniendo en cuenta las circunstancias actuales. Y es, principalmente, intuitiva y utilizando crisis pasadas como referencia:


Primera opción (la que consideramos menos posible): Se daría si la inflación ha tocado techo en Estados Unidos y no sube mucho más en Europa. Respecto a la recesión, no debería ser muy profunda o duradera en los Estados Unidos; en Europa no debería superar las previsiones (por ejemplo, en Alemania una caída del PIB del 4,3%, que es la anunciada por el gobierno alemán el 12 de octubre). En este caso, aunque podríamos volver a visitar los mínimos anuales, no consideramos que las caídas lleguen mucho más allá: sobre los 3.500 del S&P 500, y los 3.250-3000 del Eurostoxx 50 (el índice que reúne a las 50 mayores empresas de la eurozona por capitalización bursátil).


Segunda opción (la que consideramos más posible): Se daría si la inflación ha tocado techo en Estados Unidos pero sube algo más en Europa. Respecto a la recesión, debería ser más profunda de lo que se espera en los Estados Unidos -esto es, con una caída del PIB de más del 0,3%, pero no mucho más- y con caídas superiores en Europa. En ese caso, consideramos posible ver una caída hasta los 3000 -aproximadamente- del S&P 500, y los 2.600 -aproximadamente- en el eurostoxx 50.


Tercera opción: (lo que podríamos considerar opción "intermedia" en cuanto a posibilidades de que se cumpla): recesión mucho más profunda que en la segunda opción, posibles problemas con la inflación, etc... en ese caso, podría darse una caída de los índices hasta un 50% de los máximos históricos (un poco menos en el S&P, un poco más en el Eurostoxx 50). Los niveles serían, respectivamente, un 2.400 para el S&P 500 -seguramente, un poco más altos- y para el Eurostoxx 50, 2.200 -seguramente, un tanto más bajo, ya que esta crisis golpeará más severamente a Europa que a los Estados Unidos.-


Estos niveles se alcanzarían en 2.023. ¿En qué momento?. Es otra pregunta imposible de responder. No obstante, vamos a tratar de responderla.

Las bolsas suelen anticiparse a las variaciones del PIB en unos 6 ó 9 meses. Se equivocan, por supuesto, ya que sus decisiones son, en último término, decisiones tomadas por seres humanos. Pero la idea es la siguiente: si los bancos centrales solventes, analistas económicos independientes de probada competencia, etc.... llegan a la conclusión de que en diciembre lo peor de la crisis habrá pasado, podemos esperar que la bolsa toque suelo entre marzo y junio. Como todo en este mundo, no hay regla fija que se siga a rajatabla; todo está sometido a un alto nivel de incertidumbre.

Se asume que los tipos de interés seguirán al alza en los Estados Unidos hasta marzo del año que viene. Estas subidas tienen efecto en la economía entre 6 y 9 meses después de haberse producido. Si asumimos que la FED cumplirá este calendario (primera condición), y que un vez pasados esos 6 ó 9 meses habrá pasado lo peor en la economía estadounidense, podemos asumir que entre marzo y julio las bolsas americanas encontrará su "suelo de mercado".


Nos gustaría ser más categóricos, pero estamos seguros de que, a medida de que las circunstancias económicas cambien -y seguro que cambian- estos pronósticos quedarán desfasados.







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