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POSIBLE EVOLUCIÓN DE LAS BOLSAS EN 2024


Tradicionalmente, los factores más importantes que determinaban la evolución de las bolsas eran los resultados empresariales, la macroeconomía y los tipos de interés.

     -Buenos resultados empresariales empujaban las bolsas al alza, ya que obviamente una empresa cuyos beneficios crecen ve su valoración incrementarse.

     -La macroeconomía afecta a la situación económica general:  por ejemplo, una crisis económica afectará negativamente a los resultados empresariales y, por tanto, a la cotización de las empresas.

     -Tipos de interés altos empujan las cotizaciones en bolsa a la baja. Por dos motivos: el primero, el dinero abandona la bolsa para comprar deuda -que ofrece una rentabilidad fija con menos riesgos- y porque las empresas tienen más dificultades para obtener financiación, cosa que reduce sus beneficios.

 

 En los últimos años, se ha añadido a estos factores un cuarto, que ha superado en importancia a los otros tres: la liquidez. Para superar las últimas crisis, los Bancos Centrales han inundado de liquidez los mercados; y esta liquidez ha acabado llegando a los mercados de renta variable (y a las criptomonedas), impulsando sus valoraciones. Este último factor se considera, en los últimos años, el más importante a la hora de determinar el futuro de las cotizaciones bursátiles.

  

 Para 2024, la mayor parte de los analistas coinciden en que las bolsas alcanzarán subidas de un 10%. Estos son los factores que destacan:

      -Caídas de los tipos de interés, que impulsarán las bolsas al alza. El mercado las espera entre marzo y junio; todo dependerá de la evolución de la inflación. Precisamente, entre el cierre del Mar Rojo / Canal de Suez a la navegación y la resistencia de la inflación a  bajar los “últimos escalones” puede retrasar esta caída.

       -Debilitación del entorno macroeconómico en Asia y Europa; de momento, los Estados Unidos se libran de este empeoramiento. De hecho, el FMI ha mejorado las perspectivas de crecimiento del PIB.  Si, en cambio, se contagiaran de la crisis europea, el panorama podría ser sombrío.

        -De momento, los resultados empresariales son buenos. Pero pueden verse afectados por la subida de los tipos, que pueden causar problemas de financiación a las empresas.  Las grandes empresas parecen estar a salvo de esta complicación.

        -El factor más importante es la liquidez. La subida del último trimestre del año pasado se debió, en buena parte, a la entrada de liquidez en los mercados por parte de la FED mediante la cuenta de repos, que compensó, sobradamente, la retirada de liquidez de la hoja de balance. Pero la cuenta de repos (que sirve para dar liquidez a grandes empresas que depositan como garantía activos) está a un nivel muy bajo. Y  además, la FED ya ha anunciado que cerrará la ventanilla de liquidez para los bancos regionales este mes de marzo; este mecanismo se creó hace un año para ayudar a estos bancos a sobreponerse a una serie de problemas que los afectó a principios del año pasado. A cambio, ha anunciado que dejará de retirar dinero del mercado.


Para acabar de completar el cuadro, hay que tener en cuenta que este año se celebran elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Difícilmente la FED tomará medidas que hagan “descarrilar” la economía o las bolsas este año. Dudamos mucho que se vuelva a repetir la historia de 1.980, en que los tipos de interés, a un nivel altísimo, fue uno de los factores que hundieron las posibilidades de Jimmy Carter de obtener la reelección presidencial.


En H&B creemos que si se produce una relajación de las tensiones geopolíticas, se reabre el Canal de Suez y no tenemos ningún “cisne negro” (= evento negativo con alcance económico no descontado por el mercado), el escenario de subidas moderadas es el más probable. Pero, en último término, todo dependerá de la política de los bancos centrales respecto la liquidez, que hay que seguir estrechamente.

 



     El equipo de H&B.

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