top of page

SOBRE LAS ÚLTIMAS SUBIDAS DE TIPOS DEL BCE Y DE LA FED




El miércoles 3 de mayo la FED (la Reserva Federal de los Estados Unidos, equivalente al Banco de España o al Banco Central Europeo) subió los tipos un 0,25%, hasta el 5,25%. El jueves 4 de mayo el Banco Central Europeo los subió también un 0,25%, hasta el 3,75%.


Las situaciones de ambas economías son diferentes:



En los Estados Unidos, la inflación no está bajo control, pero no tiene mal aspecto: la inflación general interanual del mes de marzo fue del 5%, aunque la subyacente alcanzó el 5,6%. Los tipos al 5,25% superan la inflación general, y se acercan mucho a la subyacente.


En cambio, en Europa, la inflación no está bajo control, y tiene peor aspecto: la inflación interanual del mes de abril interanual fue del 6,9%, y la subyacente del 5,6%. Hay que hacer notar que el último mes en Europa la inflación subyacente subió un 1%. Los tipos en Europa están, tras la última subida, al 3,75% y ni se acercan a la inflación.


Por tanto, los mensajes que han dado ambos bancos centrales son muy diferentes. La FED se plantea no efectuar más subidas de tipos -aunque son muy cautos y no han descartado más subidas si la situación lo exige, aunque a priori no consideran que sea la opción más probable-. Su “jugada” consiste en esperar y ver, confiando en que el efecto de unos tipos más altos y una retirada de estímulos, que equivale, según los expertos, al efecto de una subida de tipos de entre un 1 y un 1,5%, controle a la inflación. No se sienten muy cómodos con más subidas de tipos, ya que han colocado a sus bancos en una situación muy precaria.



La situación del BCE es muy diferente. En la última reunión, parte de los asistentes eran partidarios de una subida de un 0,5%, y parece claro que en la próxima reunión los tipos pueden seguir subiendo. Sí, la caída del precio del petróleo va a ayudar mucho a Europa con la inflación, pero en estos momentos el problema es la subyacente, que aunque es idéntica a la de los EEUU, tiene un crecimiento aún muy alto y puede seguir aumentando. El BCE, contrariamente a la FED, no puede permitirse el lujo de esperar y ver: la situación en Europa no permite este tipo de pasividad. Claramente, en Europa la inflación no está controlada; y parece claro que vamos a tener lo que se denomina “inflación de segunda ronda”, esto es, la inflación que se propaga cuando hay una subida de salarios para hacer frente a un año de inflación.



El último factor a tener en cuenta es la recesión. Unas subidas de tipos tan importantes en tan poco tiempo, junto con la situación económica creada por la guerra de Ucrania, etc…, es difícil que no ocasione una recesión. Es vital que no coincida una elevada inflación con una gran recesión, ya que el fenómeno económico resultante, la estanflación, es terriblemente dañino y difícil de combatir.




El equipo de Holders & Brothers.

bottom of page